Sabemos que la consecuencia inmediata del suicidio de un ser querido es un momento difícil, confuso y doloroso. Por favor, considera que no te ayudará preguntarte el por qué de lo que acaba de suceder en este momento. Te sugerimos que contactes a algún familiar o amigo cercano que pueda acompañarte y ayudarte.
Queremos brindarte información que podría ayudarte a afrontar inmediatamente la situación.
Lo primero que debes hacer es llamar a la Policía Nacional al número 105, son ellos los encargados de comunicar lo sucedido al Ministerio Público que enviará un fiscal de turno. El fiscal es la única persona encargada para ordenar el levantamiento del cuerpo y su traslado a la morgue local.
Depende únicamente de ti. Algunas investigaciones realizadas indican que aquellos sobrevivientes que optaron por ver el cuerpo de sus seres queridos sintieron luego que habían tomado la decisión correcta. Si bien pueden llevarse consigo esa última imagen también sienten que la experiencia los ayudó a aceptar la realidad de la muerte. Es una decisión personal, tómate tu tiempo y piensa en lo que es mejor para ti.
En el caso de suicidio es obligatorio realizar una autopsia para que el médico legista certifique el deceso.
Puedes sentirte reticente en compartir con otras personas que tu ser querido terminó con su vida. Si bien no podemos decirte qué está bien o qué está mal, considera que la mayoría de los sobrevivientes que fueron honestos sobre los hechos de la muerte en el largo plazo se sienten bien de haberlo hecho. Una de las razones más importantes para ser honestos sobre el hecho es que le dará la oportunidad a tus amigos y familiares de apoyarte de manera adecuada.
Dependiendo su edad y el conocimiento que tengas sobre su capacidad de comprensión, realmente te sugerimos que seas honesto y les digas la verdad en el momento que consideres más apropiado. Idealmente no mucho tiempo después del suceso. Si no les informan sobre la forma de muerte, es muy probable que escuchen a los adultos discutiendo o especulando sobre esto. Es mejor que se los expliques con paciencia y amor, y no que se enteren de manera inapropiada por otra persona.
Cuando le cuentes a un niño o adolescente sobre el suicidio debes proporcionarles información veraz, animarlos a que pregunten y ofrecerles tranquilidad. Si es un niño, explícale que esa persona no volverá (la muerte es irreversible).
Es importante que comprendan que ellos no son responsables y que nada de lo que dijeron o hicieron causó que alguien se quitara la vida.
Prepárate para hablar sobre el suicidio varias veces durante los primeros días y semanas y durante toda la vida del niño o adolescente.
Te sugerimos consultar a un psicólogo para sobrellevar lo mejor posible la pérdida.