Día Internacional de la Prevención del Trauma Psicológico

La propuesta de instituir un Día Internacional para la Prevención del Trauma Psicológico surge de una realidad urgente: millones de niñas, niños y adolescentes viven experiencias traumáticas en su entorno inmediato, muchas de ellas invisibles, no denunciadas o no atendidas a tiempo. En la mayoría de los casos, estas situaciones se vinculan a diferentes formas de violencia, que incluso pueden ser encubiertas o normalizadas socialmente.

Esperar a que la persona adulta busque ayuda cuando el sufrimiento ya es extremo significa llegar tarde. La prevención y el conocimiento deben convertirse en una prioridad de salud pública.

Esta iniciativa tiene como objetivo generar conciencia, movilizar acciones tempranas y promover entornos seguros para el desarrollo de la niñez y la adolescencia. Creemos que transformar esta realidad es posible, y requiere del compromiso de toda la sociedad.

Como acto de responsabilidad y humanidad, afirmamos:

  • No al maltrato físico o psicológico.
  • No a la violencia sexual.
  • No a la indiferencia, al abandono o a la negligencia.
  • No a la denigración, las amenazas o el miedo como método de control.
  • Sí a la protección, al cuidado, al afecto y al respeto.


Decir “basta” también es un acto preventivo.

 Este día busca ser un punto de partida para generar cambios reales y proteger el bienestar psicológico de las infancias y adolescencias en el mundo.