Cómo pueden la ansiedad y depresión afectar nuestra vida laboral.

Existen muchas razones por las cuales las personas que sufren de angustia y ansiedad o depresión, continúan su vida laboral sin tomarse un tiempo para poder trabajar lo que le sucede en un proceso de terapia.

La cruda realidad es que la salud mental o los temas derivados de la psicología no son necesariamente considerados por la mayoría de los empleadores.

En este contexto, la vida laboral bajo ansiedad y depresión puede afectarse de diversos modos:

  1. Dificultades de atención y concentración.
  2. Irritabilidad constante.
  3. Deseos de “no estar allí”.
  4. Cansancio y “falta de energía”.
  5. Sensibilidad ante los comentarios de colegas y empleadores con respecto a la performance realizada.
  6. Dificultades para continuar con tareas ya iniciadas.
  7. Deseos de no regresar al trabajo al día siguiente.

Si sufres de alguno de esos síntomas, es aconsejable que busques apoyo terapéutico.