El trabajo con pacientes implica siempre establecer una alianza terapéutica sólida, cuando esta ha sido conseguida, suele suceder que la comunicación entre terapeuta y paciente se torne más fluida, y, por ello, es necesario que prestemos mucha atención a lo que diremos, y que reflexionemos también en el por qué decimos lo que decimos.
La salud mental y los problemas psicológicos que se derivan de ella ameritan respeto y comprensión, no solo desde la prevención, sino también desde el tratamiento en sí, especialmente en el área de la suicidología y la prevención del suicidio.
Por ello, compartimos con ustedes, terapeutas, 5 comentarios que deberíamos omitir con nuestros pacientes:
- No te ves muy deprimido
El decir esto implica la invalidación de la manera de sentir de la persona, te sugerimos nunca decir algo así pues tu perspectiva de la depresión no es la misma que la de quien te lo cuenta.
- Siempre me emociona verte porque tienes historias interesantes que contar
Sería muy fácil pensar que, al decir esto, estamos asumiendo que su sufrimiento es “interesante” o que, incluso, llega a llamarnos la atención todo lo que le sucede. ¿Es esto, acaso, respetuoso?
- No estoy convencido de que realmente tengas ansiedad
¿Quiénes somos nosotros para tener una verdad absoluta sobre lo que siente otra persona que sí presenta dicha convicción?
- Eso no es algo de qué preocuparse
Quizá sería mejor empezar preguntándole a la persona qué considera que es importante y por dónde se debe empezar.
- Podría ser peor
Esta comparación es irrelevante, ¿en qué ayudaría a alguien el comparar lo que le sucede con el sufrimiento de otra persona?